Asunción

paraguay antes de la guerra

Paraguay antes de la Guerra de la Triple Alianza. Fotografía tomada de: http://www.taringa.net/comunidades/paraguayosent/4227780/Mapa-del-Paraguay.html

 

En Paraguay hay una cultura extraordinaria. La alegría de la gente, la generosidad y el afecto son cosas que dejan perplejo a cualquiera que visite este país, es un oasis de riqueza en medio del sur del continente, pues el calor que habita este país permite que tenga una gran variedad de frutas y verduras durante todo el año.  La gente habla guaraní y español, y no están acostumbrados al turismo, de manera que les sorprende mucho encontrar alguien de afuera.

Los buses son antiguos, de metal, las calles tienen huecos, las alcantarillas son huecos por donde corre el agua, hay mucho dengue, hay casas donde todo es muy viejo. Pero también hay muchos ricos, casas gigantes, carros que para Colombia son lujosos allá son muy baratos, BMW, Mercedes, Mini Coopers, Audi, en Paraguay son carros del común, los celulares y otros artículos electrónicos son muy baratos y es uno de los motivos por los que mucha gente viaja a Paraguay.  

Pero lo mas emocionante de Paraguay, aparte de las frutas, es su gente.

Colombia y Paraguay: países hermanos

 

No todo el mundo lo sabe, pero Colombia y Paraguay son países hermanos, las residencias o incluso la nacionalidad es muy fácil de adquirir. Es fascinante encontrar un país donde eres tan bien recibido.

La gente nos recordaba una y otra vez como Colombia los había ayudado en la Guerra de la Triple Alianza. Cuando Brasil, Argentina y Uruguay se unieron en contra y tomaron más de dos terceras partes del territorio y mataron un setenta por ciento de la población. Entonces Paraguay era un país muy prospero, con educación, ferrocarriles y salud pública, y todo eso tuvieron que darlo como deuda de guerra, ademas mujeres y niños tuvieron que ir a la guerra. Colombia llamó tropas y apoyo para que Paraguay continuara siendo un país autónomo y no parte de Brasil como estuvo a punto de serlo cuando pusieron la bandera brasilera en la plaza principal. En los mapas antiguos se observa Paraguay con las fronteras incluyendo Buenos Aires y Sao Pablo, territorio inmenso y lleno de riquezas naturales. Después de todo este dolor de la guerra, la cultura guaraní continua por todo el territorio, se habla guaraní, se toma tereré con yuyos.

 

Nos daban frutas, sonrisas, galletas, todo tipo de cosas. En la calle nos regalaban encendedores, gasolina, frutas, nos brindaban tereré[1]. Podíamos mostrarles que teníamos dinero para pagar las cosas, pero se negaban rotundamente a aceptarnos algo, querían regalarnos todo lo que pudieran.

 

La gran cantidad de personas que trabajaba limpiando vidrios eran muy variados, muchos de ellos mujeres jóvenes.

 

Algunos jóvenes nos llamaban amablemente para que compartiéramos con ellos el semáforo, nos rogaban incluso que lo hiciéramos, muchos también vendían frutas en la calle y eran increíblemente amables con nosotros, nos regalaban todos los días enormes papayas y piñas, y se alegraban cuando las comíamos. Paraguay es un oasis de frutas, en el sur la producción de frutas se rige por las estaciones, pero en Paraguay hace calor todo el año, y se producen los frutos que no producen sus vecinos circundantes, papayas, naranjas, variedad y calidad envidiable por sus alrededores.

 

 

La fascinación por la música colombiana en Paraguay

 

Fue increíble, la gente alucinaba con la música colombiana, nos animaban a contarles acerca de la historia de la cumbia, de la gaita, de la trietnia, era un toque didáctico, montarnos en los buses y comenzar a hablar, todo lo que les contábamos los impresionaba, sacaban cámaras y nos grababan constantemente. Los buses se movían como una montaña rusa, y tocaba hacer equilibrio de pie y con las manos ocupadas por los instrumentos, subían puentes a toda velocidad, esquivaban carros y huecos, o en ocasiones caían en ellos, y mientras tanto nosotros comenzábamos:

Isa: Buenos días señores y señoras, venimos desde Colombia y estamos orgullosos de estar en este país tan hermoso, donde nos han recibido con los brazos abiertos, venimos a compartirles un poco de la cultura de nuestro país.

Jhon: Este instrumento que ven aquí es la gaita, inicialmente llamada “kuisi” por los indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, pero nombrado “gaita” por españoles quienes encontraron un parecido con la gaita escocesa, la cabeza está hecha de cera de abeja y carbón molido, y el cuerpo es el cardón de un cactus que se pone en un nido de termitas que se comen el centro.

Isa: Este otro instrumento es el Llamador, la percusión es el regalo de África, que llegó con los esclavos negros a Colombia luego de la llegada de los españoles.

Jhon: Y el último instrumento que les traemos que completa la trietnia, es el obsequio de los españoles: la voz, inicialmente la música colombiana era solamente instrumental.

Isa: Empezaremos con esta canción muy conocida en todo el mundo como La pollera Colora, esperamos que la disfruten.

 

Enseguida tocábamos unas tres o dos canciones y la gente se emocionaba mucho, cantaban incluso cuando se trataba de canciones de los Montes de María desconocidas en el interior de Colombia.

Al bajarnos del bus, tomábamos una gaseosa, caminábamos un rato y luego cogíamos otro bus, pidiendo muy cordialmente que nos dejara subir, y siempre nos dejaron hacerlo, era obvio, nadie pedía permiso pues no había porque hacerlo, era completamente normal y aceptado.

Pero la fascinación no era solo la música de gaitas, sino también los vallenatos, y las telenovelas, pero a diferencia de otros países, veían telenovelas muy viejas, como La Potra Saina, Café con Aroma de mujer, y otras de hace 10 o 15 años.

 

 

 

 

Los locos en Paraguay

 

 

Nosotros nos hospedamos al lado de la terminal, donde hay muchos hoteles algunos decentes, otros hay que tener mucho cuidado, en uno de ellos encontramos un hueco en la pared detrás de un cuadro. !A que nunca se te ocurrió! ¡no se como pensé en revisar detrás del cuadro! Pero también encontramos otros hoteles muy seguros.

Muchos viajeros tenían una casa en Areguá, un pueblo cercano, con árboles frutales y espacios verdes para entrenar, allí dejaban quedarse a todos los viajeros que llegaran, sin pagar nada a cambio, otros cobraban muy poco, hacían música y malabares.

Paraguay – Bolivia, cruzando el chaco

Viajamos a Bolivia por el Chaco, el pasaje costaba 600 guaranís, entre Asunción y Santa Cruz en Bolivia solo hay una base militar de Estados Unidos y un par de pueblos menonitas, muy pequeños, el viaje se realiza en un bus viejo por una carretera des pavimentada. Cuando fuimos un bus se quedó pegado por más de ocho horas, pero con la ayuda de unos camiones que lo halaron pudieron salir.

En el camino conocimos hombres que habían abierto esa carretera con machete y a caballo, nos contaban que durante un tiempo la gente debía sobrevivir semanas para poder salir de ahí, sin agua y sin comida.

El viaje para nosotros fue divertido, aunque tienes estar dispuesto a quedarte largas horas varado en la mitad del camino.

¡Paraguay! ¡espéranos que volveremos!

 

El trabajo callejero en Paraguay

Paraguay tiene mucha fama de ser un buen lugar para trabajar, pero ojo con esas famas, que se ponen de moda y pasan rápido.  A nosotros nos pasó en Ciudad del Este que pensamos que no existían las monedas, porque solo tuvimos billetes en nuestras manos. Pero eso solo duró mientras estuvimos ahí, despues nos toco maniobrar un poco para saber por donde tendríamos que trabajar.

En Asunción era a otro precio.

Los locos que hacían semáforo decían que no salía la moneda, así que preferían irse al parque a entrenar que ir a trabajar, nosotros lo intentamos y en 5 horas tan solo haciamos 60 guaranies que nos alcanzaba apenas para sobrevivir.

Uno de los viajeros hacía un show que me impresionaba y no podía comprender como la gente no le daba dinero, jugaba con los ojos vendados y hacía spinning, (girando pelotas alrededor de su cuerpo).

 

Vender artesanías era difícil, pero la gente respondía muy bien, uno se iba a caminar ofreciendo las pulseras y las mujeres con una sonrisa de oreja a oreja decían que ya habían pasado cuatro veces, conversaban, les interesaba mucho saber qué hacía uno, porqué uno no sabía hablar guaraní, de donde venía y que había conocido. También parchábamos las artesanías en la plaza y salía un poco mejor que el faro (semáforo)  pero todavía no daba para ahorrar.

Sin embargo, cuando llevamos la música ¡la rompimos!, ahí si estábamos facturando como se debe.

 ¿Hay otros viajeros en Paraguay?

Los primeros locos que conocimos eran una pareja; él jugaba diábolo y ella estaba embarazada, era una mujer hermosa, con el cabello liso, la cara bien perfilada y sin uno de los dientes de adelante, vestía shorts con la cremallera abierta para que le cupiera la barriga y una camiseta vieja, gritaba, parloteaba todo el día, haciéndonos reír y divirtiendo a todos los locos del parche, tenía ocho meses de embarazo y una niña de cinco años.

Había muchos paraguayos hombres y una chica, un mexicano, un boliviano, una uruguaya y varios argentinos y colombianos.

[1] tereré: bebida fría a base de yerba mate que se toma en Paraguay para refrescarse, en ocasiones se le agrega yuyos, frutas, o jugos en polvo. (En argentina nos dijeron que se tomaba fría pues en la guerra no podían prender fuego pero descubrimos que el calor en Paraguay es razón suficiente para tomarlo con hielo.)